Las webs de coffee shops suelen resolverse con la misma fórmula: hero a pantalla completa, fotos de granos, paletas tierra. Pero Stemma no es un coffee shop cualquiera —es cuatro generaciones de cafetaleros nicaragüenses traduciéndose en una cafetería de Orlando— y su sitio actual no estaba sosteniendo esa historia.
Las webs de coffee shops suelen resolverse con la misma fórmula: hero a pantalla completa, fotos de granos, paletas tierra. Pero Stemma no es un coffee shop cualquiera —es cuatro generaciones de cafetaleros nicaragüenses traduciéndose en una cafetería de Orlando— y su sitio actual no estaba sosteniendo esa historia.
La propuesta parte de una decisión estructural clara: una arquitectura on-page scrolling, donde toda la experiencia vive en una sola página y cada sección se descubre por transición. El usuario no navega: se desliza por la marca como por un relato continuo.
La home se construye como bienvenida. “Where the hip, come to sip” aparece primero —un mensaje editorial, casi tipográfico— y desde ahí una transición suave introduce el resto de la página. La primera impresión no vende producto: cuenta una sensación.
Como firma gráfica, un patrón de líneas verticales rojas atraviesa el sistema —referencia abstracta a los surcos de un cafetal— y aporta textura sin saturar. El rojo aparece de forma puntual en subrayados y call to actions: un acento que conduce la mirada sin gritar.
Cuatro principios ordenan cada decisión: intuitive, clean, minimalistic, intense. Más que un rediseño, la propuesta es una traducción —tomar el patrimonio de Stemma y reescribirlo en clave de producto digital contemporáneo. Una web que no se sienta como un escaparate, sino como una visita.